martes, 7 de diciembre de 2010

POEMA "LA BESTIA ENFURECIDA"

No podemos aceptar que nadie... absolutamente nadie nos espíe en nuestros propios países, para su oscura conveniencia y propósitos.  Menos, que pretenda convertirse en juez de nuestra libertad.  No podemos aceptar a nadie que hipócritamente nos da la mano de frente, pero que conspira contra nosotros a espaldas nuestras. Si nuestros gobernantes no tienen la dignidad de defendernos, nosotros lo debemos hacer  con la frente en alto y las manos abiertas y nuestros corazones limpios ante NUESTRO PADRE DIOS.

LA BESTIA ENFURECIDA

De la maldita bestia…
ardió los ojos
la furia carcomía hasta sus entrañas
alguien se había atrevido…
a darle luz
a sus infames actos y patrañas.

Y extendió sus alas…
a la caza de aquel mortal…
iluso y engreído
que creía en su interior que aquel sería
el David contra Goliat de nuestros días.

La bestia…
lanzo un grito hasta el infierno
buscando amedrentar con el su presa
estaba pues segura que con ello
lograría intimidar a aquel insecto.

El iluso mortal con mucha garra…
la fuerza y el ímpetu de un joven
decidió enfrentarla con más fuerza
a costa aún de todo lo que fuera.

Y de nuevo encendió con magna fuerza
la luz que iluminó toda esa infamia
y se vio aún más de aquella trama
pero ahora con quienes la acompañan.

La bestia enfurecida…
dio otro grito…
ordenando con él a sus esclavos
silenciar a todo aquel que le apoyara
o sería su carroña alimentaria.

Con cautela…
el mortal siguió el camino
que con valor y decisión se hubo trazado
nada lo detendría, ya su destino…
aquella decisión había marcado.

No tarda ya la bestia enfurecida
ordenar a sus súbditos…
los 15
aplastar con fuerza desmedida
al iluso mortal que es su peligro.

Ha entonces de esperar aquel llanero
que el universo entero le acompañe
no es tan solo su vida la del juego
el destino es también…
del mundo entero.

No podemos dejar marchar a solas…
y si ÉL triunfa después tomar el vino
debemos caminar en su destino
por la luz del mañana de los niños.

Sobre nuestra conciencia ha de caer…
y sobre nuestro cuerpo ya su sangre
si solo lo dejamos…
y la bestia…
logra descuartizar su cuerpo frágil.

De cuanto para nos es la valía
de todos nuestros hijos en el mundo
si callamos…
marcada están sus vidas
y no de libertad ya su destino.
¿Qué harás?…

Autor: Eloy E. Valderrama M. Lobo Gris
Veragua, 3 de diciembre 2010.